Hoy me siento especialmente baja de moral. Es uno de esos días. Y digo uno de esos días porque soy especialista en los cambios de humor. Puedo estar una mañana extremadamente deprimida y sentirme lo peor del mundo; y a la mañana siguiente estar eufórica. Los causantes de todos estos cambios de humor son casi siempre pequeños detalles a los que doy quizá excesiva importancia. Siempre he creido que dar importancia a las pequeñas cosas era algo bueno y, en parte, es cierto, pero sin embargo no está bien que un pequeño detalle tire por la borda todo tu ánimo.Tengo fobia (por así decirlo) a las relaciones sociales. No soy capaz de relacionarme con los demás. Con las personas con las que tengo amistad verdadera, como pueden ser mi novio y algunos buenos amigos, todo va bien; pero cuantas más personas estén conmigo, más incómoda me siento. No me gustan los compromisos sociales en los que conozco, pero no muy bien, a los asistentes. No lo veo como algo divertido. Para mi es algo a evitar. Siempre pienso en qué pensarán de mí los demás, cómo me verán, si me criticarán, de qué hablaré, si seré aburrida, si les caeré bien... Y, sin embargo, con las personas que ya son mis amigos, soy divertida, simpática, amable y buena persona. Me quieren y les quiero. Pero no puedo afrontar nuevos compromisos sociales, no soy capaz, me da pánico empezar en un nuevo trabajo, en alguna nueva clase... por tener que entablar nuevas relaciones.
Es agotador.
Siempre, a casi siempre por desgracia, encuentro excusas que me van salvando de algunas de estas situaciones tan incómodas para mi. Pero sé que esa no es la solución. Y sin embargo siempre pienso que cuando esté más delgada todo esto me será más fácil.
Hace ya bastante tiempo (no el suficiente para haberlo borrado de mi cabeza) que no vomito. Es menor el tiempo que hace que no me corto. Es increíble como un corte en un brazo puede sacar tanta tensión de mí y hacerme feliz por un segundo. Sé bien que si no he vuelto a vomitar no es ni mucho menos porque esté curada sino porque he visto y sentido alguna de las consecuencias físicas negativas que estos comportamientos conllevan. Para los demás no son cosas apreciables (sólo yo veía como mis encías no dejaban de sangrar) y el hecho de que mis dientes por su filo estén un poquito más "trasparentes" de lo normal debido a la pérdida del esmalte a causa del ácido del estómago son cosas realmente apenas apreciables para el ojo ajeno pero son un recordatorio diario para mí. Cada mañana me miro al espejo tras lavarme los dientes y pienso: "ahí está", "es real". Aún a riesgo de repetirme, es mi recordatorio de que las consecuencias de estas conductas son REALES y no quiero que vayan a más. Al fin y al cabo, no quiero que mi aspecto vaya a peor. Si no he vuelto a vomitar es por ese motivo. Ya no vomitaré, pero sigo siendo bulímica.


4 comentarios:
Hola Naoko como estas, muy claro tu post, gracias por compartir esta información con nosotros.
Estoy bastante complicada con la facultad, sin tiempo para nada, por eso no he pasado, pero estamos en contacto!!!!!
Espero que estes bien saludos
No te desesperes, sigue adelante, levántate tantas veces como te caigas. No te dejes vencer por la desesperación, no puedes rendirte.
Tu alma no es la de bulímica, sólo el fantasma de lo que has vivido.
Por favor, no te rindas.
Hola Naoko, quería decirte que como tú sufro de esta enfermedad soy una chica con 23 años, y también empecé la bulimia por problemas personales más que por una simple gana de perder peso y cosas por el estilo... Y quiero decirte que animo, es difícil, pero si se lucha se consigue, y tienes grandes pasos dados, sigue caminando y sonriendo a la vida, no dejes que la enfermedad siga dominando tu mente y corazón, demuestra a esta enfermedad que la que manda sobre tu cuerpo eres tú, tú y tú, y quiérete mucho... ANIMO SIGUE CAMINANDO!!! Asi volveras a vivir, la fuerza esta en ti.
Hola Naoko, quiero decirte que no eres la unica que se sienta asi, es horrible, cierto?! a veces nosotras no tenemos las fuerzas necesarias para resistir pero mas aun para salir de este mal, sin embargo hay alguien que te puede llenar de fuerzas y animo, de felicidad y plenitud, si tu lo pides El te lo dara, Cristo te ama tal y como eres, no pide nada especial de ti, solamente tu corazon. Si el vencio a la muerte en esa Cruz, tambien te puede ayudar a vencer la enfermedad si tu lo quieres.
Dejate amar.
Con carino Mayah
Publicar un comentario