viernes, 14 de marzo de 2008

Amor manipulado

Sólo quería comentar brevemente algo que me pone de muy mal humor y que he visto y leído en no pocas ocasiones.


Empezaré por lo que he visto en la televisión: típico anuncio de Corporación Dermoestética, sale una chica hablando de lo maravillosa, estupenda y asombrosa que es su nueva vida ahora que por fin se ha realizado una liposucción, que ella sólo se arrepiente de no habérsela hecho antes pero todo fue gracias a su novio; porque "MI NOVIO FUE EL PRIMERO QUE ME ANIMÓ".


¿Cómo pueden vender ese tipo de relación en la que sea la propia pareja de una persona la que la incite a someterse a una operación totalmente innecesaria para que a él le resulte más atractiva? A mí se me caería la cara de vergüenza. Y así pasa que en no pocas páginas pro-anorexia y pro-bulimia que he leído, se ven cosas del tipo "mi novio lo sabe y me apoya", "lo hago por mi novio", "mi novio dice que mientras no me pase mucho no importa", "mi novio me ha dicho que estoy gorda, que a ver cuando adelgazo" y un largo etcétera.


Realmente, además de la rabia que estos comentarios me produce, siento pena por estas chicas; no sólo están ciegas para ver la realidad de sus cuerpos sino para ver a sus parejas con claridad y descubrir que, de hecho, no las quieren. Es así: NO LAS QUIEREN. Una persona enamorada quiere a su pareja tal y como es, jamás la incitaría a hundirse en un pozo sin fondo ni mucho menos la apoyaría para que siguiera en él. Una persona enamorada no enfatiza los problemas de su pareja sino que los hace desaparecer al menos un poquito y se desvive porque la otra persona se sienta bien consigo misma, la hace sentirse valorada y querida. Una persona enamorada presta ayuda incondicional a su pareja, no la da los intrumentos para seguir haciéndose daño.


Mi novio no sólo no me anima a adelgazar sino que cuando estoy con él me siento la persona más perfecta del mundo porque él me hace sentir así. Y no es una ilusión, es así de verdad, él me quiere tal y como soy, al igual que yo a él. Si hay algo que me preocupa, cuando está conmigo desaparece y es como si todo tuviera solución. Es así como una relación de pareja debe ser en lo esencial y no las burradas que se leen en algunas de estas páginas pro-anorexia y bulimia. Siento lástima de verdad por estas chicas de quienes sus novios no se preocupan más allá del físico y encima se atreven a decir que es que las quieren de verdad.
Si algo es importante para superar estas enfermedades es el entorno social: tus amigos, familiares, pareja... Y esta última, que es la que más íntimamente te podría conocer y ayudar, no te ofrece su apoyo sino más bien te ayuda a seguir "alimentando" tu trastorno, lamento decir que muchas de vosotras estáis sentenciadas.






lunes, 10 de marzo de 2008

Derrotada


Últimamente no hago más que repetirme lo imperfecta que soy. Cada día descubro otro fallo más en la innumerable lista de imperfecciones que me caracterizan. Es como si cada mañana al levantarme tuviera un defecto más. Me odio cada vez más. Ojalá pudiera cortar y arrancar todo lo que detesto de mí. A veces me siento tan cansada...


Todos deseamos alcanzar la perfección, y cada parte de nosotros que se separa de la misma cae sobre nuestra persona como una losa más. Un enorme peso del que procuramos librarnos a toda costa y de cualquier manera. Pero son la sociedad y la cultura las que catalogan de imperfecciones esas distinciones. Y puede que en el fondo no sean más que eso: distinciones, aspectos que nos diferencian del resto, que hacen que todos seamos inigualables. Es curioso que mientras escribo esto, lo único que tengo en mente y a lo que me refiero, sean aspectos físicos. ¿Será, al fin y al cabo, el envoltorio lo que más nos llama la atención de un regalo? Quiero seguir aferrándome a la idea de que no es así, pero son tantos los indicios que me apartan de mi convicción... ¿Valdrá la pena realmente que yo siga creyendo eso, si la sociedad continúa implacable su camino hacia la perfección? ¿De que sirve que yo piense que lo que de verdad merece la pena es cómo seamos por dentro, cómo nos comportemos con los demás... si la mayoría me evalúa teniendo en cuenta todo lo contrario? ¿Por qué creemos que si no somos lo suficientemente perfectos en cuanto a la apariencia física, no valemos nada como individuos? ¿Queremos el “lote completo” a nuestro lado, o por el contrario, seremos capaces de “conformarnos” con alguien que sea buena persona; amén de otras innumerables cualidades, pero que no tiene una excelente apariencia física? ¿Por qué “conformarnos”? ¿Significa eso que dicha persona no está completa, que tiene alguna “tara”? Es algo tan sumamente triste...que no tengo palabras para descatalogarlo. Pero ahí está la realidad: chicas que se matan, literalmente, de hambre para “valer” y ser reconocidas, que lloran desconsoladas en el suelo del baño después de vomitar buscando una solución milagrosa que ponga fin a su sufrimiento, operaciones estéticas que te transformarán en ese ideal de belleza establecido...
Todo angustia y ansiedad. Pero lo peor es que nunca nos conformaremos. Siempre habrá alguien que esté más delgado que tu, que sea más guapo de cara, que sea más alto, que tenga la sonrisa más bonita, el pecho más grande, la cintura más fina... Es una lucha contínua, una carrera en la que jamás llegaremos a la meta; porque siempre querremos más. Aunque de vez en cuando me tope con esta “realidad” como al ir en un coche a 200 por hora y de repente encontrarte con un muro frente a ti, siempre seguiré defendiendo que el aspecto es secundario, que mis amigos me quieren por cómo soy, por cómo les trato, porque les quiero, por cómo actuamos cuando estamos juntos, porque ellos ven en mi, al igual que yo en ellos, ese “algo” que traspasa y supera a lo físico, ese “algo” que todos tenemos y que es diferente en cada uno.