
Últimamente no hago más que repetirme lo imperfecta que soy. Cada día descubro otro fallo más en la innumerable lista de imperfecciones que me caracterizan. Es como si cada mañana al levantarme tuviera un defecto más. Me odio cada vez más. Ojalá pudiera cortar y arrancar todo lo que detesto de mí. A veces me siento tan cansada...
Todos deseamos alcanzar la perfección, y cada parte de nosotros que se separa de la misma cae sobre nuestra persona como una losa más. Un enorme peso del que procuramos librarnos a toda costa y de cualquier manera. Pero son la sociedad y la cultura las que catalogan de imperfecciones esas distinciones. Y puede que en el fondo no sean más que eso: distinciones, aspectos que nos diferencian del resto, que hacen que todos seamos inigualables. Es curioso que mientras escribo esto, lo único que tengo en mente y a lo que me refiero, sean aspectos físicos. ¿Será, al fin y al cabo, el envoltorio lo que más nos llama la atención de un regalo? Quiero seguir aferrándome a la idea de que no es así, pero son tantos los indicios que me apartan de mi convicción... ¿Valdrá la pena realmente que yo siga creyendo eso, si la sociedad continúa implacable su camino hacia la perfección? ¿De que sirve que yo piense que lo que de verdad merece la pena es cómo seamos por dentro, cómo nos comportemos con los demás... si la mayoría me evalúa teniendo en cuenta todo lo contrario? ¿Por qué creemos que si no somos lo suficientemente perfectos en cuanto a la apariencia física, no valemos nada como individuos? ¿Queremos el “lote completo” a nuestro lado, o por el contrario, seremos capaces de “conformarnos” con alguien que sea buena persona; amén de otras innumerables cualidades, pero que no tiene una excelente apariencia física? ¿Por qué “conformarnos”? ¿Significa eso que dicha persona no está completa, que tiene alguna “tara”? Es algo tan sumamente triste...que no tengo palabras para descatalogarlo. Pero ahí está la realidad: chicas que se matan, literalmente, de hambre para “valer” y ser reconocidas, que lloran desconsoladas en el suelo del baño después de vomitar buscando una solución milagrosa que ponga fin a su sufrimiento, operaciones estéticas que te transformarán en ese ideal de belleza establecido...
Todo angustia y ansiedad. Pero lo peor es que nunca nos conformaremos. Siempre habrá alguien que esté más delgado que tu, que sea más guapo de cara, que sea más alto, que tenga la sonrisa más bonita, el pecho más grande, la cintura más fina... Es una lucha contínua, una carrera en la que jamás llegaremos a la meta; porque siempre querremos más. Aunque de vez en cuando me tope con esta “realidad” como al ir en un coche a 200 por hora y de repente encontrarte con un muro frente a ti, siempre seguiré defendiendo que el aspecto es secundario, que mis amigos me quieren por cómo soy, por cómo les trato, porque les quiero, por cómo actuamos cuando estamos juntos, porque ellos ven en mi, al igual que yo en ellos, ese “algo” que traspasa y supera a lo físico, ese “algo” que todos tenemos y que es diferente en cada uno.


1 comentario:
Si lo fisico fuera tan importante y determinara las relaciones intermpersonales, yo no podría en este momento sentir el aprecio y el afecto que siento por vos.
No se como es tu cara, no se como es tu cuerpo, no se si tiene o no un sonrisa hermosa.
Pero te he leido, y conozco una parte tuya, se parte de lo que sientes, se como te expresas y eso me basta, para saber que eres una gran persona.
Lo fisico es secundario en cuanto al afecto que podamos sentir o no por las personas, de hecho si queremos a alguien esa persona será bella para nosotros independientemente que no lo sea para el resto.
Mis padres son hermosos, mi hermano es hermoso, mis sobrinas son las más bonitas del mundo y todos ellos estan lejos de ser perfectos, al menos en esa perfeccion de TV no entran, pero en mi mente lo son, porque son el motivo de mi felicidad..... y eso es suficiente al menos para mi.
Un beso y te cuidas, yo me voy aun recital hoy, con dos amigos, asi que espero pasarlo muy muy bien.
Publicar un comentario