
Soy de Madrid,tengo 24 años y entré en el mundo de los trastornos alimenticios de forma indirecta. Aún no se bien por qué pero un buen día, de repente, cambió mi vida. Tuve mi primer ataque de ansiedad. De eso hace ya unos 7 años. Tras ese primer ataque de ansiedad se sucedieron más y más hasta el punto de impedirme prácticamente salir de mi casa para ir a clase y tener lo que podríamos denominar una vida social común ya que estos primeros ataques de ansiedad llegaron acompañados de agorafobia puesto que se produjeron desafortunadamente en lugares públicos. En mi casa me sentía segura y era allí donde quería estar por todos los medios, aunque eso en realidad sólo era una evitación del problema que tenía delante.
Como consecuencia de estos ataques de ansiedad dejé de comer. No porque quisiera adelgazar ni mucho menos (siempre he sido una chica con un peso normal y sano, ni esquelética ni rellenita) sino porque mi estómago estaba cerrado. No quería comer. No podía comer. La comida literalmente me producía arcadas cuando intentaba metérmela en la boca. Así que, como es lógico y normal, adelgacé poco a poco y cada vez más. Y me gustó.
La ansiedad continuó su paso pero tras muchos meses de tratamientos y pastillas que no servían para nada, probé la psicología y sus técnicas de relajación. Y fue eso lo que consiguió que me empezara a calmar muy poco a poco, con mucho esfuerzo y no sin recaídas. Y el hambre que había estado durmiendo todo este tiempo volvió. Pero mi estómago para ese entonces ya estaba más que acostumbrado a la falta de comida en su interior.
Volví a comer sintiendo el apetito que hacía tanto que no sentía. Disfrutaba la comida. Pero cuando terminaba de comer era mi estómago el que no quería nada dentro. Me empezaba a poner nerviosa, mi respiración se aceleraba y llegaban las naúseas. Tenía que sacar la comida. Sentí miedo porque nunca me había metido los dedos para vomitar, pero lo intenté porque eso era lo que TENÍA que hacer. No le dí la importancia que realmente tenía. Y ahí fue donde empezó mi larga lista de vómitos autoinducidos.
Recuerdo momentos concretos en los que verdaderamente me daba asco ver comer a mis amigos, días en los que comía simplemente para vomitar, comidas que me costaba tantísimo sacar... Son unos pensamientos tan fuertes... que creo que nunca se van a ir de mi cabeza. Se acercan y se alejan pero no creo que nunca se vayan del todo.
Esta es mi muy resumida historia que ya contaré con más detalles que ahora mismo no apetecen por ser un tanto más delicados, al menos para mí.
ESTO NO ES UN ESTILO DE VIDA como dicen algunas personas con trastornos alimenticios. ES UNA ENFERMEDAD. Tan "sencillo" como eso. Una enfermedad en la que hay que trabajar durante años y muy duro para llegar a ver un poquito la luz de la salida. Hace cierto tiempo que ya no me provoco el vómito, supongo que principalmente, por haber sufrido en mi propia piel algunas de las consecuencias físicas que estas conductas conllevan. Aún así jamás se me va de la cabeza, no hay día en que no piense "por qué no paras de comer? no ves lo gorda que estás?". No hay día que no piense que debería estar más delgada. No hay día que no crea que estando así no valgo nada. Considero que conozco bastante bien la naturaleza, características y complicaciones de la ansiedad, anorexia y bulimia; sobre todo porque la necesidad me ha empujado a saber más e investigar. Y por eso creo que no hay mejor prueba de la fuerza de estas enfermedades que el hecho de que una persona que conozca bastante las innumerables consecuencias físicas que provocan, siga pensando que son la mejor opción. Sé que estoy equivocada, pero aún así lo creo.


1 comentario:
La lucha entre el conciente y el inconsciente suele ser difícil de manejar, a veces creemos que tenemos las cosas claras o al menos controladas y no es así, o no es TAN así. Hay momentos de debilidad en los que estos reaparecen.
Además del Blog de verdadanaymia tengo un space,
hasta ahora intenté mantener mi vida al margen, pero justo ayer publique algo sobre los sueños recurrente y me gustaría que lo leas.
Nadie estan lógico y coherente como quisiera, pero reconociendo esto, podemos intentar al menos superarlo o sobrellevarlo. Todos tenemos flaquesas, todos cargamos nuestra mochila.
http://bytebite.spaces.live.com/
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